
Supongo que será el sentir de la mayoría de los sevillistas al ver el encuentro loco que ha disputado su equipo esta noche ante el Sporting de Gijón. Se especuló mucho en la previa del duelo con que Jiménez jugaría con un trivote formado por Romaric, Fazio y Maresca, sacrificando así la banda derecha de Jesús Navas, pero solo fueron eso, especulaciones, porque por el motivo que fuera el técnico sevillista utilizó el mismo sistema que le ha acompañado durante toda la pretemporada (para bien o para mal). El partido comenzó con una doble ocasión clarísima donde ni D.Prieto ni Squillaci acertaron a meter el balón en la portería que defendía con uñas y dientes un Sergio Sánchez que fue de más a mucho menos.
Comienza la locura
El conjunto de Preciado poco a poco se iba estirando y vaya si se estiró, porque muy pronto el choque se iba a ganar el apelativo de 'loco'. En el minuto 17 Diego Castro se internaba en el área tras irse de Konko y su disparo fue desviado entre David Prieto y Bilic despistando por completo a Palop que sólo pudo ver como entraba el esférico en la portería de Gol Sur. El Sánchez Pizjuán quedó mudo, pero lo que dejó totalmente helado a la hinchada nervionense fue el segundo tanto del conjunto sportinguista. En otra jugada por banda Mate Bilic, también con la ayuda de un jugador rojiblanco, en este caso Dragutinovic, resolvía dentro del área ante la impotencia del meta Andrés Palop que veía como le hacían dos goles en tres minutos sin poder hacer nada. Aunque el espectáculo no había hecho nada más que empezar. En el minuto 22 Chevantón devolvía la sonrisa a las caras de los aficionados con un gol tras una gran jugada de Navas por la derecha. La locura se apoderaba del fútbol en el recinto nervionense y no faltaba emoción y espectáculo. Lo confirmaba Kanouté haciendo el empate tras una jugada donde el Sporting pecó de inexperiencia en la categoría. Esos errores son los que llevan a un equipo a segunda.
Antes del descanso todavía quedaban dos goles, el primero lo iba a hacer Maresca que completaba un primer tiempo de ensueño, en el que recordó a aquella noche de Eindhoven donde deslumbró a toda Europa, y el 3-3 lo iba a firmar por tercera vez el croata Bilic que transformaba un penalti cometido sobre Carmelo
Tras la reanudación Jiménez realizó dos cambios, Fernando Navarro y Romaric entraron en el partido sustituyendo a un tocado D.Prieto y un desaparecido y descolocado Dragutinovic. El sevilla mejoró notablemente y ganó en contundencia y seriedad atrás, lo que le permitió asentarse mejor sobre el terreno de juego. Para llevarse el partido le bastó un gol que hizo Kanouté tras aprovechar un fallo clamoroso del meta sportinguista. Todo sucedió en el primer periodo y en el segundo tiempo los sevillistas controlaron el choque e incluso pudieron aumentar la cuenta.
Tendrá que mejorar muchísimo en defensa el conjunto de Jiménez porque con partidos así no se logran los objetivos marcados, aunque para los que quieran ver el vaso medio lleno hay mucha pólvora arriba como continuación a la temporada pasada.
1 comentario:
soy diego ante todo decir k albrto es un krak y si juega bien como persona es uno de los mejores en serio lugo en segundo plano decir k el sevilla ganara la liga y la uefa nada mas un saludo¡¡¡¡¡¡¡¡
Publicar un comentario