lunes, 25 de mayo de 2015

Bendito 20 de diciembre

El Betis certificó con una goleada su vuelta a la Primera división del fútbol español. Y aunque sus resultados en la segunda vuelta del campeonato puedan hacer pensar que resultó fácil, no lo fue. Con una plantilla con muchísimas carencias, sobre todo defensivas, el trabajo del entrenador se antoja esencial. Pero eso fue algo demasiado difícil para Julio Velázquez. Le vino todo tremendamente grande. Fue como si a alguien que se acaba de sacar el carné de conducir le das un camión de seis ejes. Seguramente se acabe estrellando. Y, efectivamente, eso fue lo que sucedió. 

Con el club en una nueva regeneración institucional y en otra situación estrambótica, a alguien se le ocurrió volver a llamar a Pepe Mel. Bendita decisión. Sólo restaba que la otra parte aceptara. Y aceptó. Bendita decisión. El 20 de diciembre se hacía oficial. Y, como el fútbol no es 2+2=4, pero se le parece, la cosa volvió a funcionar. Con el retoque de Portillo (fundamental en el crecimiento del equipo) y la mano de Mel, el Betis está de nuevo en la máxima categoría. No es que Pepe sea mago ni el mejor entrenador del mundo pero puso a los buenos (los pocos que hay) y le dio un sentido y un camino al equipo. Con la inestimable ayuda previa de Merino todo se recompuso y empezaron a llegar los buenos resultados.

Decía Julio Velázquez, alias "el iluminado", que el Betis era como cualquier otro equipo de la categoría y que se ascendía en junio. Pues hasta para eso se equivocó. El 24 de MAYO, Mel y los suyos le demostraron lo contrario. Y con una barbaridad de puntos que en otros años no hicieron falta. Déjese de hablar culto y aprenda de los que saben. Por el bien del Betis, bendito aquel 20 de diciembre.

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