Con el club en una nueva regeneración institucional y en otra situación estrambótica, a alguien se le ocurrió volver a llamar a Pepe Mel. Bendita decisión. Sólo restaba que la otra parte aceptara. Y aceptó. Bendita decisión. El 20 de diciembre se hacía oficial. Y, como el fútbol no es 2+2=4, pero se le parece, la cosa volvió a funcionar. Con el retoque de Portillo (fundamental en el crecimiento del equipo) y la mano de Mel, el Betis está de nuevo en la máxima categoría. No es que Pepe sea mago ni el mejor entrenador del mundo pero puso a los buenos (los pocos que hay) y le dio un sentido y un camino al equipo. Con la inestimable ayuda previa de Merino todo se recompuso y empezaron a llegar los buenos resultados.
Decía Julio Velázquez, alias "el iluminado", que el Betis era como cualquier otro equipo de la categoría y que se ascendía en junio. Pues hasta para eso se equivocó. El 24 de MAYO, Mel y los suyos le demostraron lo contrario. Y con una barbaridad de puntos que en otros años no hicieron falta. Déjese de hablar culto y aprenda de los que saben. Por el bien del Betis, bendito aquel 20 de diciembre.
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