miércoles, 8 de octubre de 2008

Goleada con solvencia (4-0)


Cuando las cosas se hacen correctamente y con lógica es muy probable que salgan bien. Esta frase es la que debería ver Jiménez a la entrada del vestuario cuando vaya a hacer las alineaciones de cada partido. Contra el Athletic volvió al sistema que más le gusta, ese 4-4-1-1 con Renato como segundo punta y Kanouté como estilete, y volvió a salir bien. Un entrenador de fútbol no debe dejarse influir por la prensa ni por los comentarios externos. Si a ti te gusta jugar con un media punta y un delantero y la cosa te sale bien, ¿por qué cambiar?. Pues nada. Si la prensa y los aficionados dicen que tiene que jugar con dos delanteros va Jiménez y pone a Luis Fabiano y Kanouté. Mal camino lleva el del Arahal si sigue así. Le han demostrado los resultados que se equivoca no siguiendo su estilo de juego y los aficionados también están errando cuando lo siguen comparando con Juande Ramos. Porque esa etapa pasó. El buen fútbol, el arrollar a los equipos un domingo sí y el otro también, eso acabó. Ahora el que está sentado en el banco sevillista es Manolo Jiménez y no hay comparación, no se puede estar toda la vida comparando.

Centrándonos en el choque ante los vascos, el Sevilla volvió a pasar por encima de un rival jugando al 60% de sus posibilidades. Aunque comenzó el partido un poco a verlas venir, el conjunto sevillista se puso a los mandos de Maresca y de Renato y quitando esos diez primeros minutos, el Sevilla se hizo dueño señor del partido. Volvió a utilizar sus mejores armas, las bandas. Navas le hizo un roto a Balenziaga, el chaval no sabía por donde parar al palaciego que convertía el flanco derecho en un circuito donde él era un Ferrari y el defensor vasco un Super Aguri. El mayor peligro procedía de esa banda. En el primer tiempo Jesús Navas dio dos asistencias de gol y creó algunas ocasiones más de peligro. El gol que abrió la lata lo firmó Kanouté, que recibió un pase de la 'muerte' de Navas para fusilar a Iraizoz. Con el gol llegó la tranquilidad. El conjunto rojiblanco estaba cómodo y el Bilbao no le creaba problema alguno. Y al filo del descanso Renato ponía más tierra de por medio con un testarazo a pase de Navas, otra vez.

Jiménez acertó

Sólo algún acercamiento tímido de los de Caparrós interrumpía la plácida tarde en Nervión. En la segunda mitad el Sevilla pudo hacer cuatro o cinco goles, porque tuvo ocasiones para ello, aunque sólo materializó dos. Maresca no consiguió el premio en ninguna de sus cuatro ocasiones claras de gol. El que sí lo iba a encontrar era Adriano que finalizó un contragolpe de manual. En tres 5 toques los nervionenses se plantaron en el área rival y fue el de Coritiba el que solventó la salida del meta Gorka. Hoy sí, el entrenador sevillista acertó con los cambios también, y hay que otorgarle un mérito porque está recuperando a Chevantón. Le está dando confianza y el charrúa se la esta devolviendo con goles, en tres partidos y sin jugar todos los minutos ha conseguido tres goles. Y 'Cheva' cerró la goleada con un gol en el área chica. Muy solvente la victoria del Sevilla que debe seguir en esta línea y que su entrenador tenga personalidad.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Que pasa señor Casas Campos?Que buena pinta tiene este blog¡¡Pásate por el nuestro si tienes un hueco...Soy Antonio de la facultad de Perodismo.Hemos puesto hasta un enlace de este blog alli.Un abrazo compi. Http//ladeporteca.blogspot.com