
Ante todo enhorabuena a la ciudad, enhorabuena al sevillismo, enhorabuena al beticismo y enhorabuena a los mandatarios de los dos clubes. Como todos reinábamos se cumplió el orden y no pasó nada más alejado de lo que estaba sucediendo en el terreno de juego. El Betis se llevó el derbi en el Sánchez Pizjuán después de trece años sin rascar bola. Esos son demasiados años en los que el Sevilla había convertido su campo en un fortín en este tipo de encuentros. Se podía decir que ganó la inteligencia. Está claro que unos dirán que su equipo fue muy listo, los otros dirán que la expulsión marcó el choque, o que había cansancio del partido copero, pero lo único cierto es lo que hubo, que el Betis ganó, a mi entender merecidamente por dos cosas. Primero porque marcó un gol más que su rival y segundo porque su segunda mitad fue mejor que la primera del Sevilla, que fue donde los de Jiménez fueron superiores al Betis.
El choque tuvo un primer periodo dónde los nervionenses abarcaron todo el campo y superaron al conjunto bético que salió a esperar, seguramente de forma intencionada porque Paco Chaparro sabía que el Sevilla en la segunda mitad se iba a desfondar, como así ocurrió. Navas, el jugador más peligroso de los rojiblancos lo intentaba por su banda, pero cubriéndole estaba uno de los mejores laterales de España, Fernando Vega secó al palaciego y mandó en ese costado. Cierto también que por el otro costado Fernando Navarro hizo lo propio con Sergio García que en el primer tiempo no apareció apenas. Para mí están los dos entre los mejores tres laterales zurdos de España, junto con Capdevilla. El conjunto verdiblanco intentaba tener el balón en algunas fases pero la buena presión del Sevilla impedía la posesión bética. Sin demasiada historia moría el primer tiempo. Un gol bien anulado a Romaric, dos acercamientos sevillistas con Navas y Kanouté como protagonista y una volea de Oliveira fueron lo más destacable en un primer acto de mucho centrocampismo y de total y absoluta posesion sevillista.
Un minuto trágico y alegre
La segunda mitad comenzó del mismo estilo aunque consumidos diez minutos el Betis se empezó a estirar y a ganar metros. Empezó a tener el balón y eso ayudó bastante. El Sevilla pegó un bajonazo importante y su entrenador no estuvo rápido. Duscher fruto de ese ca
nsancio y de que se le fue la olla hizo una entrada a destiempo a Vega y se gano la segunda amarilla y su consiguiente expulsión. Eso fue en el 68 y en el 69 el Betis rompía el encuentro. Melli pone un balón a la espalda de la defensa y Sergio García con un desmarque fabuloso y un preciso y sutil toque de balón logra batir a Palop. El partido estaba justo donde quería Chaparro. Los de Jiménez acusaron mucho este minuto fatídico para ellos. Los verdiblancos aprovecharon ese bajón y en una buena jugada a la contra Oliveira ponía mucha tierra de por medio. Al brasileño no se le a olvidado eso de meter goles y en su primer partido mojó. El Betis se veía ganador y debe de aprender que los partidos no se terminan hasta que estén sentados en el vestuario. Pecó de eso y Kanouté de cabeza acortó distancias, pero tarde. El Betis fue mejor en la segunda mitad y ganó el partido. Con Oliveira se ven las cosas de otro modo. Y en el Sevilla son ya tres derrotas consecutivas en liga, eso hay que mirarlo, porque el caramelo de la copa está perfecto pero ahora queda un mes hasta la vuelta en San Mamés y debe centrarse en la competición doméstica y cerrar esta herida que sigue sangrando.
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