lunes, 29 de junio de 2009

Una cal y una de arena

Llevo algún tiempo sin escribir, pero está justificado por el tema estudiantil. Los exámenes requieren mucho tiempo y el blog también, así que o una cosa u otra. Ahora ya, acabados los estudios, por el momento, vuelvo a retomar el noble arte de escribir.

Una vez terminada la temporada futbolística toca hacer resumen y analizar. Mencionando sólo lo nacional para centrarme en el fútbol sevillano, hay que reclamar que la liga se la adjudicó el mejor, sin duda alguna. Como todos coincidían, y aseguraban, el Fútbol Club Barcelona de Pep Guardiola se llevó el Campeonato Nacional de Liga, la Copa del Rey y la Champions League. Un triplete que convierte a este conjunto en un equipo histórico que ha entrado de lleno en la historia de este deporte.

Centrándonos en Sevilla, podemos diferenciar dos polos, uno positivo y otro negativo. Si comenzamos por lo bueno, hay que hablar del Sevilla Fútbol Club, que pese a todo lo que se ha dicho, criticado, y maltratado por todos, yo incluido, a conseguido ser tercero, y con ello clasificarse para la Liga de Campeones de forma directa, sin pasar por una previa. Aunque es verdad que el año del Sevilla ha tenido luces y sombras, al final el conjunto liderado por Jiménez ha sido el mejor del los 'mortales' en la liga española, ha conseguido llegar a las semifinales de la Copa del Rey y ha tenido una lamentable actuación en la Copa de la Uefa. Manolo Jiménez también ha tenido un año bastante irregular en lo personal, ha hecho cosas malas y cosas buenas, ha hecho cambios cuando no los ha tenido que hacer y no los ha efectuado cuando debía, de las ruedas de prensa mejor ni hablamos, pero ha tenido a su favor algo muy muy bueno, que para mí le ha salvado de su puesto de trabajo. Aunque, sí, no le quito méritos de lo que ha hecho su equipo, tanto para lo bueno como para lo malo. Pero lo cierto es que para mí, ha tenido un plantel bajo sus órdenes tremendamente profesional y que han estado con él al 100% durante todo el año, salvo alguna excepción personal. Siempre lo han defendido, y han confiado en él y en su trabajo, y eso al final tiene un efecto positivo en todo el grupo. Los resultados así lo demuestran. Creo que lo fácil es lo que hacen muchas plantillas, cuando las cosas van mal, dejan de ser profesionales y directamente echan al entrenador que es el cabeza de turco. Este no ha sido el caso. Eso demuestra que la plantilla de este equipo es aparte de muy buena en cuanto a calidad, es mejor como grupo humano. Dicho esto, mi enhorabuena al Sevilla y al sevillismo que la próxima temporada volverán a escuchar el himno de la Liga de Campeones por el barrio de Nervión.

Pero ahora también toca hablar de lo negativo, y ello lo protagoniza el Real Betis Balompié, quién después de cuatro años jugando con fuego, se ha quemado. La verdad es que los jugadores y el entrenador son los máximos culpables del descenso bético, aunque también lo es, que lo han maltratado desde la comisión arbitral, como siempre. Aunque vuelvo a repetir que no es excusa para justificar este fracaso. Creo que incluso el descenso de categoría les puede venir bien, para darse cuenta, a todos, que este modelo no es serio, y que debe darse un golpe de efecto desde el pico más alto de la entidad hasta el más bajo. Esto hay que cambiarlo. Una entidad de este prestigio, esta historia, esta masa social (lo de la manifestación fue impresionante) no puede estar en la situación actual. Desde ahora lo que hay que hacer es volver a la máxima categoría de nuestro fútbol lo antes posible, y volver donde merece estar. A partir de ahí aprender de los errores y que el máximo accionista de la entidad, o consejero delegado o como quiera llamarse este impresentable personaje que vive del pasado se de cuenta de que la situación es insostenible. Por que por el lado de la afición está claro, clarísimo que siempre va a estar ahí, como lo lleva haciendo durante casi 102 años de historia. Pese a sufrir innumerables 'mangazos' desde la cúpula verdiblanca.

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