lunes, 7 de septiembre de 2009

Tan eficaz como vulnerable (3-2)

El fútbol es más sencillo de lo que parece a priori; se trata de defenderte bien y ser eficaz arriba, sobre todo en una segunda división en la que hay que luchar como si te fuera la vida en ello. Fuera de esta afirmación están los privilegiados que hacen de este deporte baile de salón y brillantez. Pero en el terreno de los 'normales' que es donde se encuentra este Betis, hay que llevar a cabo esa fórmula tan sencilla. El Betis volvió a jugar un partido extraño, pero que no supo hacer caer de su lado. Los males de este equipo son bien conocidos y sus debilidades también. El Rico Pérez era un escenario magnífico para empezar a enseñar a los 'aspirantes' al ascenso quién manda en esta Liga Adelante, pero parece ser que fue más bien todo lo contrario.

El choque comenzó igualado, dada la categoría de los dos conjuntos. Odonkor y Pavone avisaron por parte de los visitantes y Tote y Sendoa por los herculinos. Pero una fallo, no técnico si no de inteligencia, de Sunny empezó a decantar el partido para los de Esteban Vigo. La doble tarjeta del nigeriano es para echarse a llorar, ni en los recreos de los colegios pasa eso. Peor fue cuando a la siguiente jugada Thiago Gomes hacía el primero después de un remate de cabeza desde la frontal ante la atentísima mirada de los zagueros, pero sólo eso, lo miraban. Con todo eso el conjunto de Tapia fue capaz de levantarse y por medio del mejor jugador de la categoría igualar la contienda. Sergio García (dos de dos) batía a Calatayud de tiro raso. El descanso llegaba en el mejor momento pues el Hércules apretaba de lo lindo.

Falta de oficio

Tras el parón el Betis con Iriney en el campo tendría que intentar aguantar bien y salir a alguna contra. Pero qué gracia, eso no lo sabe hacer este equipo. A los ocho minutos, otra vez Thiago Gomes ponía a su equipo por delante. El jugador de menos se notaba y los minutos también. A arreones los verdiblancos intentaban poner cerco a la portería herculina. Pavone la tuvo pero se marchó alta. Pero salió al campo Rodri, el mejor jugador de la pretemporada y que el sábado ante el Córdoba salió cinco minutos y dio una asistencia de gol, provocó un penalti extraño, pero al fin y al cabo penalti, que Pavone no desaprovechó. Lo más complicado estaba hecho. El Betis con diez había remontado el partido por dos veces. Pero en fin, el equipo más inocente de todo el país no podía dejar escapar otra ocasión para seguir siéndolo. En la siguiente jugada al tanto del argentino Sendoa aplastaba las ilusiones béticas.

Cura de humildad, falta de maldad, de oficio, inocencia, como lo quieran llamar pero lo cierto es que este equipo tiene que aprender mucho, y esperemos que esto le sirva.

Lo bueno es que esto no para, y el domingo hay una oportunidad de redimirse ante otro de los 'gallitos', el Recre.

No hay comentarios: