viernes, 8 de mayo de 2015

La 'Sevilla League'

Hacía tiempo que no pisaba estos lares, pero este Sevilla de Monchi y Emery inspira a cualquiera que quiera soltar algunas letras después de verlo jugar. Y así ha sido. Una nueva exhibición en otra noche para el recuerdo en el barrio de Nervión merece el elogio y la reverencia de todo aquel al que le guste el fútbol. Esta vez la víctima fue la Fiorentina de Joaquín, Borja Valero, Mario Gómez o Salah. Ninguno de ellos estuvo a la altura. Quizás el ex bético fue el que más lo intentó. Pero los 'viola' se vieron superados por un equipo con alas que vuela a la velocidad de la luz y que no te perdona un solo fallo. Y por eso, media Sevilla volverá a disfrutar de una final europea. Otra más.

Los dos nombres propios mencionados al principio del texto han conformado un equipo sobresaliente. Una plantilla de innumerables recursos y con todo tipo de registros que tiene el mismo hambre que aquel que por estas fechas sacaba un billete de avión para Eindhoven hace nueve años. Y vendiendo caro y comprando relativamente barato. Año tras año. Lo de la dirección deportiva se queda sin calificativos y se valorará en su justa medida cuando no estén. Pero Emery ha conseguido formar un equipo al que le cambia cada tres días los nombres y que rinde de la misma manera, es decir, de una forma excelente. Un equipo que ya vuela hacia Varsovia pilotado por Aleix Vidal.

Y si ya hablamos de la Europa League, esto ya toma forma de matrimonio. Creo que el Sevilla ha vulgarizado esta competición. Y no, no es porque el conjunto nervionense sea vulgar. Hace mucho tiempo que dejó de serlo deportivamente hablando. La ha vulgarizado porque ha hecho que parezca sencillo ganarla. Es algo especial, sin duda. Sólo hace falta esperar el momento para volver a colocar la palabra épica en algún titular de una crónica a lo largo de la competición. El gol de Puerta, el de Palop, la remontada y tanda de penaltis contra el Betis, el gol de M'bia... La suerte es un factor clave, pero los últimos diez años de éxitos no son consecuencia de la suerte.

Ayer se consumó un nuevo éxito en su competición fetiche. En la que todo el mundo futbolístico lo teme. En la que no importa que el partido de ida sea en casa. En la que aparecen los milagros. En su torneo. En la que parece haber convertido en su trofeo de verano al que invita a los rivales y casi siempre gana él. Aquí manda el Sevilla. La cabecera del torneo debería ser: Bienvenidos a la Sevilla League.

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