lunes, 27 de octubre de 2008

Un quiero y no puedo (0-1)


Algún día tendría que llegar, pero no de esta manera. El Sevilla pinchó cuando menos se esperaba, después de superar partidos difíciles con la plaga de lesiones, como el choque ante el At. Madrid, el de Almería o el de el Ath. Bilbao, los de Jiménez no fueron capaces de ganar al Málaga en casa y con Luis Fabiano y Chevantón en el equipo. Por éstos últimos factores se esperaba que el conjunto nervionense hubiera ganado y se hubiera colocado colíder junto al Valencia de Emery. Pero lo cierto es que Antonio Tapia le planteó al Sevilla un partido serio e incómodo, y los rojiblancos cayeron en la trampa. Jiménez volvió a poner el césped ese 4-4-1-1 que tan buenos resultados le habían dado, con Renato, también recuperado, como segundo punta y Luis Fabiano como hombre más adelantado, aunque esta vez el final no fue tan satisfactorio.

El conjunto de la Costa del Sol llegaba a la capital hispalense después de tres victorias consecutivas y sin su gran pasador, el portugués Duda, pero con un jugador que está deslumbrando en este inicio liguero, Eliseu. El equipo malagueño se encontró muy cómodo desde el principio en el partido y pronto iba a ponerse por delante en el luminoso, porque al cuarto de hora de juego una muy buena jugada de equipo la finalizaría el delantero gallego Adrián, que acaba así con la racha de Palop sin encajar goles,que entre Liga y Uefa era de trece horas. El Málaga tenía el partido donde quería y el Sevilla no terminaba de cogerle el ritmo al partido, un ritmo que, normalmente, impone él. El primer acto iba muriendo y sólo una vaselina muy bonita de Luis Fabiano, que se estrelló en el larguero daba síntomas de que el equipo sevillista estaba en el campo.

Las bandas no aparecieron

En la segunda mitad la misma historia. El Sevilla lo intentaba pero no aparecieron ni Navas ni Adriano, que más tarde sería expulsado. Y sin las 'alas' y con un centro del campo poco creativo los de Jiménez morían siempre en la orilla. El mejor del Sevilla, el brasileño Luis Fabiano volvió a presentar señales de vida con una estupenda jugada en la que se fue de 3 contrarios y el portero pero su remate, sin ángulo, lo saco junto al palo un defensor malaguista. El Sevilla parecía pagar el desgaste del jueves en la copa de la Uefa contra el Sttutgart y el Málaga pudo haber machacado a la contra, pero tampoco es el Inter de Milán. Al final un 'quiero y no puedo' del cuadro rojiblanco que desesperó a más de uno.

Ahora viene un calendario apretado para el Sevilla: Copa, Liga, Uefa, Liga, Copa, Liga; todo ello sin descansar, así que tendrán que ponerse las pilas y empezar a recuperar lesionados.

No hay comentarios: