miércoles, 14 de enero de 2009

Esta vez salió cara (1-3)


Hoy solo puedo decir cosas buenas del Sevilla y de su entrenador Manolo Jiménez. Las extravagantes decisiones del técnico del Arahal dieron sus frutos y el conjunto rojiblanco logró un importantísimo triunfo. Cabe decir que mucha pero que mucha culpa de la victoria la tiene Frederic Kanouté, el maliense salió en el descanso y revolucionó un choque que pintaba muy feo. Segundo encuentro con el Depor y segunda victoria aunque la del miércoles pasado no deja tan buen sabor de boca. El Sevilla supo sobreponerse a un gol en contra y a una niñería, y ya van dos, de Maresca que se autoexpulsó en la primera parte. Un segundo tiempo perfecto de principio a fin fue suficiente para golear a un Depor que se vio superado por un Palop inconmesurable y por un Kanouté mágico.

Nadie se podría imaginar el desenlace del partido después de haber visto el primer periodo, donde el Sevilla seguía sin encontrarse y sin peligro ninguno de cara a gol, el dato de un disparo a puerta lo dice todo. Enfrente el equipo de Lotina, que sin mucho ruido se esta instalando en la zona europea de la clasificación. Pero que tiene lo que tiene. Un error de Palop desequilibró un partido que hasta ese momento tenía muy poco que salvar. Poco después Maresca propinó un codazo insulso que refleja el único aspecto negativo de un jugador con mucha clase pero que de vez en cuando se le va la pinza. Todo pintaba mal. Pero por alguna alineación de planetas Jiménez acertó con los cambios en el descanso. Fuera de bromas, el entrenador sevillista sacó a Kanouté y recolocó a Adriano de lateral derecho.

Grandioso Kanouté

El acierto goleador de este equipo y el porterazo que tiene hicieron disfrutar a los sevillistas en una segunda parte de ensueño. Liderado por el delantero africano, el Sevilla remontó el gol de Bodipo con tres zarpazos que dieron la vuelta a la tortilla. En el primero, Kanouté hace un regate magnífico, centra al primer palo y Luis Fabiano remata espectacularmente al fondo de las mallas. En el segundo, otra vez Kanouté recoge un balón en la banda y pone un centro con rosca al segundo palo donde Renato define con la cabeza. Y para sentenciar Kanouté baja un balón con el pecho en el centro del campo, asiste a Navas que se recorre todo el campo para dejarle el gol en bandeja a Capel que redondeo la noche. Palop salvó dos goles cantados con sendas paradas. Que pena que no llegara más joven al Sevilla.

Nueva victoria a domicilio que da oxígeno a Jiménez ... por lo menos hasta el miércoles.

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