Escribir sobre la selección española de fútbol hoy en día es sencillo. Sólo tienes que utilizar todos los adjetivos que sirvan para alabar a alguien y ya lo tienes. Desde aquel verano de 2008 el combinado primero dirigido por Aragonés y luego por Del Bosque transmite una seguridad fuera de lo común. Parece como si ellos supieran dónde, cuándo y cómo han de ganar. Desde aquel verano de 2008 en Austria, este equipo ha perdido amistosos (algunos por goleada), ha perdido o empatado partidos oficiales contra equipos inferiores pero, a pesar de ello, triunfa. Y triunfa cuando lo tiene que hacer, en los partidos importantes de verdad. Cuando la gente empieza a dudar, ellos demuestran por qué son los mejores y por qué son campeones.Aquel verano de 2008 rompieron con todos los gafes y estadísticas y pasaron de cuartos, eliminaron a Italia (bestia negra) y ganaron la Eurocopa. A partir de ese momento han ganado todos los partidos importantes. Salvando la Copa Confederaciones de 2009 donde la motivación destacó por su ausencia. Empezaron el Mundial de 2010 mal (derrota ante Suiza) y se levantaron de una forma brillante alzándose por primera vez con la ansiada Copa del Mundo. En la Euro de 2012 también se comenzó con dudas ante Italia y se volvió a demostrar quién era el mejor. En la final se arrolló a la misma Italia de las dudas. Y anoche en París hubo otra prueba de ello. Tras las dudas que había dejado el partido ante Finlandia y la dificultad de jugarte un cara a cara contra una Francia en mejoría clara y en Saint Denis, 'La Roja' tomó la capital francesa. Y la tomó porque había que tomarla, porque la victoria era vital y cuando eso sucede, desde aquel verano de 2008, España siempre gana. Ayer volvió a quedar reflejado. Llegará el día en el que este equipo perderá la hegemonía, pero mientras tanto, ¿por qué dudar de este grupo?
Como diría Maradona, ''que duden, que sigan dudando'' ... o algo así.
No hay comentarios:
Publicar un comentario