Se cerró el ciclo. Mourinho dejará de ser entrenador del Real Madrid. Y, sinceramente, me parece una fabulosa noticia para la Liga española, que pierde un gran entrenador pero se libra de una de las personas que más ruido ha formado y más la ha ensuciado. Yo me alegro, y no es que tenga ningún conflicto personal con el técnico portugués, todo lo contrario, pero creo profundamente que será beneficiosa su marcha. No hace falta que recuerde todas sus declaraciones, discusiones en ruedas de prensa, desplantes, dedos en ojos ajenos, etc etc. Aunque al César lo que es del César, sería injusto recordar sólo las barbaridades que ha dicho y hecho y dejar de lado su trabajo como entrenador de fútbol, donde también ha tenido sus luces y sombras, pero ha sido capaz de lograr algo de lo que carecían los madridistas desde la supremacía del Barça de Josep Guardiola. Una competitividad que igualara el fútbol del conjunto azulgrana.Es cierto que Mourinho no ha tenido un paso fácil por el fútbol español, pero tampoco es que él haya puesto de su lado. A pesar de todo, durante tres años ha tenido el cariño y apoyo del aficionado madridista (todavía hay alguno que lo echará de menos). Mayoría que últimamente le pitaba partido sí y partido también en el Bernabéu. Pero, a mi parecer, el entrenador portugués se ha ido metiendo en un embrollo por culpa de su carácter del que no ha podido salir. Una bola que cada vez se ha ido haciendo más grande, hasta que ha terminado por explotar. Un cóctel que tenía mezclados los conflictos con periodistas, desmejorando la imagen de un club histórico, conflictos con la plantilla, como la estúpida decisión de dejar a Casillas en el banquillo y conflictos con todo el mundo (hasta con Unicef) cada vez que habría la boca en una rueda de prensa. Con todo esto junto y un último año de fracaso deportivo, el final estaba claro.
Se marcha Mourinho y no pasa nada, es más, me parece una marcha necesaria. En tres años ha conseguido una Liga, una Copa del Rey y una Supercopa de España. Un palmarés algo pobre para los medios con los que trabajaba. Y sumando que Florentino le ha puesto todo lo que ha deseado, seguramente muchas veces en contra de lo que pensaba el presidente. Eso sí, consiguió que los duelos entre Barcelona y Real Madrid estuvieran igualados e incluso en ciertos partidos el conjunto blanco estuviera por encima del azulgrana, con algún que otro recital. Ése fue su verdadero logro. Para lo que fue contratado, pero se olvidó de conseguir títulos y hacer honor a la historia del Real Madrid. Como dijo alguien, "Al final, no os preguntarán qué habéis sabido, sino que habéis hecho"." Que te vaya bien, adeus Mou.
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