martes, 14 de mayo de 2013

Un magnífico entrenador


Hace unos días conquistó la liga lituana (LKL) y fue el culmen para motivarme a escribir sobre él. Joan Plaza es una debilidad mía como entrenador, lo es desde su paso por el Madrid y lo confirmó con su exitoso paso por el Cajasol de Sevilla. Un entrenador de baloncesto que tuvo los mejores maestros y aprendió, entre otros, de Aíto García Reneses y de Manel Comas. Palabras mayores en el baloncesto español. Pero un entrenador que, a pesar de que muchos lo tildan de poco brillante en el juego de sus equipos y de defensivo, tiene una carrera que para muchos la quisieran otros. Un entrenador de baloncesto con todas las palabras, un hombre que forma equipos. Equipos competitivos hasta el final, pese a todos los problemas con los que se ha encontrado y obstáculos que ha saltado a lo largo de su trayectoria.


Hacía tiempo que me gustaba la idea de escribir sobre él. Sobre todo desde que se marchó de Sevilla. El equipo del que escribe estas palabras y en el que hizo un milagro en tres años. Llegaba del Real Madrid, donde había ganado una Liga ACB y una Copa Uleb en su primer año. Aunque, al final, saliera por la puerta de atrás. En Sevilla se encontró con un equipo derruido, que vagaba por la zona media-baja de la clasificación y donde no podían ni imaginarse en lo que Joan iba a convertir a ese equipo. No ganó títulos, pero estuvo a punto. De la mano de su "defensa" en la pizarra y de su "defensor" en la pista (Tariq Kirksay) creó un equipo competitivo que disputó en tres años, dos Copas del Rey, dos Playoffs y una final de Eurocup. Algo insólito viendo las últimas temporadas antes de la llegada del técnico catalán. Creó una estructura de equipo importante y enchufó al público (algo difícil en esta ciudad centralizada en el fútbol). Consiguió que el equipo compitiera siempre, en todas las canchas y alcanzara estabilizarse como uno de los mejores equipos ACB.  Eternamente agradecido estaremos a su paso por el club.

Pero se marchó. Totalmente comprensible. Fichó por el Zalgiris Kaunas, donde iba a disputar la Euroliga, en la cual ha hecho un papel importante, y donde iba a poder alcanzar títulos. ¡Y vaya si lo ha hecho!. En su primer año, y con infinidad de problemas en el club, ha ganado la Supercopa y la Liga en Lituania. Algo muy meritorio y que demuestra su capacidad para entrenar, incluso en un país que no es el suyo y con un gran equipo. Enhorabuena sincera. Le deseo lo mejor, porque él lo hizo en Sevilla. Espero verlo pronto como seleccionador nacional, esto es una esperanza y un deseo personal. Gracias Joan. Un magnífico entrenador.

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