
Lo reconozco, soy un 'fatiga' del fútbol, pero al igual que muchas personas. Aunque todavía no doy crédito a lo que me pasó ayer por la noche mientras veía el Chelsea - Barcelona con dos amigos. Los tres preferíamos que fuera el conjunto de Guardiola el que pasara y se clasificara para la final de la Champions League, por aquello de que es un equipo español y por cómo juega.Y allí que fuimos a ver uno de los mejores partidos de fútbol que se pueden ver hoy en día. Cada equipo con su juego, pero son los dos muy buenos. Además como 'fatigas' del fútbol nos gustar ver jugar al Barcelona, que incluso le gusta a quién no entiende de esto. Es puro espectáculo, magia, una sinfonía del mejor clásico de la música.
El choque se presentaba expectante e ineludible de ver. Pero nada más empezar ..., zapatazo de Essien y Stamford Bridge se teñía de locura, de una locura azul y blanca. Los ingleses se había puesto por delante con un gol que de mil intentos sólo le hubiera salido uno, éste. A partir de ahí los 'blues' se sintieron cómodos y tenían el partido y la eliminatoria donde querían. Allí estábamos todos los presentes con caras raras entre tertulia y tertulia. Pero sabíamos q el conjunto culé tendría un 'as' bajo la manga. Y así fue. Entre desesperación se diluía el partido. Entonces explotó la gente. El bar donde veíamos el partido parecía un trozo de una grada del Camp Nou. Increíble. Yo nunca habría imaginado celebrar así, de esa manera, un gol que no fuera de mi equipo o de la selección española. Iniesta llevó a todos los allí presentes a saltar, abrazarse y cantar el gol sin saber el porqué. Fue algo extrañísimo, pero lo cierto es que aquello saltó como si nos fuera la vida en ello. Todos nos dejamos llevar por la emoción del partido y evidentemente, por el golazo y el minuto en el que lo marcó.
No se si esto se volverá a repetir, pero de una cosa estoy seguro, esto sólo lo ha podido conseguir el fútbol. Enhorabuena al barcelonismo porque creo que van a hacer historia.
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